El adios a Deborah Kerr
Nos vamos quedando sin los grandes del cine. Ayer le tocó a Deborah Kerr, con tÃtulos en su carrera como “El rey y yo”, “Las minas del rey Salomon”, “El prisionero de Zenda” o “Mesas separadas”.
 El apasionado beso que protagonizó junto a Burt Lancaster en el film “De aquà a la eternidad” es una de las escenas más famosas de la historia del cine.
La actriz, a la que se diagnosticó la enfermedad de Parkinson hace poco más de siete años, falleció el martes en Suffolk (Inglaterra), a los 86 años, según informó ayer su agente.
 Antes de enfermar, solÃa pasar los veranos en Suiza y los inviernos en Marbella.
Seis veces candidata al Oscar a la mejor actriz, consiguió finalmente el honorÃfico en 1994.Â
La popularidad en televisión le llegó en 1984 con la serie “Toda una mujer” emitida por TVE en el año 85. Se trataba de la adaptación de una novela de Barbara Taylor-Bradford. En ella, una mujer rememora, al final de su vida, cómo fue capaz de levantar un imperio económico partiendo de una situación de pobreza.
Por Carol Ortiz
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